Montar mi empresa: ROBOTSTXT

Ha pasado ya casi un mes y aun ni lo había explicado de forma oficial: dejo de ser autónomo para trabajar en mi propia empresa. Bueno, tiene truco esa frase, pero es la idea.

La pandemia del CoViD-19 me ha hecho dar varios giros profesionales. Venía de estar trabajando en una empresa de administración de sistemas, y en septiembre de 2020, coincidiendo con el Año Nuevo, se vinieron cambios. De tanto en tanto, principalmente amigos, me pedían ayuda con problemas de escalabilidad de sus WordPress, y como era autónomo, pues iba haciendo.

Y es que aunque en su día estudié Administración de Sistemas me he pasado más de 20 años programando… pero en estos últimos años le pillé el gusanillo a hacer cosas de sistemas y, aquí estamos.

Total, que tras ese giro profesional, desde septiembre de 2020 me he ido dedicando a hacer cosas relacionadas con sistemas de WordPress. Tras muchas deliberaciones con colegas que estuvieron escuchando mis llorerías, la decisión fue juntar varios de los proyectos sobre WordPress que tenía, y acabar lanzando WPSysAdmin. El objetivo era dar una mezcla de información gratis y libre sobre WordPress que estaba compatibilizando con el haberme metido en el equipo global de Hosting de WordPress del que he acabado siendo Team Rep.

A lo largo de 2021 la cosa fue creciendo, ya que me focalicé en venderme como «el de sistemas de WordPress» y parece que la cosa fue creciendo de forma interesante. Aun no tengo la Renta de 2021, pero en base a la contabilidad, la cosa ha crecido bastante. Tanto, que cuando hice las trimestrales del 1T de 2022 ya había facturado un 40% de lo que había facturado en todo el 2021. Además, habían llegado clientes importantes (de cierto nombre) y eso también implicaba otra cosa: riesgo.

Los autónomos no son empresas limitadas, todo lo contrario, vives propiamente de todo tu patrimonio y, la verdad, tener acceso de root de muchos clientes no es algo sencillo de gestionar porque te pone en una situación en las que la seguridad y la privacidad te hacen volverte un poco paranoico.

Así que, en abril de 2022 llegó el momento de hablar con mis gestores y plantearles la situación, así en plan «me gustaría analizar esto». No pasaron ni 24 horas cuando ese correo tuvo una respuesta de mi mismo en la que ya decía algo como «lo que ayer decía, ni lo miréis… voy a hacerlo».

No es la primera empresa que monto, aunque sí que es la primera que es una S.L.U (Sociedad Limitada Unipersonal). Actualmente, sigo siendo socio de Keep It Simple Lab, que tiene participación en varias empresas, y hace poco montamos Blockchain Qualifications.

La verdad es que tenía muchas dudas de cómo funcionan las S.L.U., no tanto a nivel de funcionamiento, que es como cualquier S.L., pero sí a nivel de «autocontratarme», que básicamente es ser autónomo societario y pagarte una nómina sin hacer trimestrales (es un resumen muy resumido).

Los pasos para montar la empresa, los de siempre, y en este caso aún más simple al ser una empresa con estatutos estándar.

El primero de los pasos buscar un nombre para la empresa. Como idea inicial no quería usar la palabra WordPress, así que antes de nada me fui a mi lista de dominios y saqué una lista de aquellos que no usaba, que no tenían que ver nada con WordPress y que estuvieran libres a nivel de nombres de empresa. El ranking comenzaba por el que más me gustaba: robotstxt.es. Quería (y estaba usando internamente) el nombre de ROBOTSTXT, SOCIEDAD LIMITADA. Pedí a los gestores que pidieran el nombre; y me lo dieron.

Para los que no lo sepan, este nombre tiene mucho significado para mi (y en general para Internet). El sistema estándar de facto «robots.txt» es el que se suele poner en los sitios web (como fichero de texto) para hablar con los buscadores (Google, Bing…) y darles ciertas órdenes. Es un estándar de-facto de Internet, relacionado con algo con lo que me he sentido cómodo mucho tiempo (el SEO), y que los que saben de qué va pillan la broma al momento. En fin, un guiño a «me dedico a Internet». Eso sí, el notario y otra gente me preguntó si me dedicaba a hacer robots…

El siguiente paso es el de crear la cuenta bancaria con los 3.000 euros bloqueados. Esta ha sido la parte más compleja, ya que mi banco, Qonto, no permitía esta acción al ser un neobanco que tiene ciertas limitaciones, pero que para lo que yo necesito es lo ideal. Así que me pateé todos los bancos del pueblo de Dúrcal, donde estoy ahora desde que comenzó la pandemia, pero en ninguno me quisieron hacer nada «porque no soy de aquí». En fin, bancos obsoletos con una mentalidad de no saber por dónde va el mundo. Al final, los propios de Qonto tienen un sistema que permite montar empresas, y es lo que usé.

Así que ahí estaba yo, el 20 de mayo de 2022, en el notario firmando la constitución de ROBOTSTXT.

A partir de ahí los pasos clásicos. El banco me dio la cuenta principal, e hice la transferencia de 3.000 euros, y me esperé unos días a que me dieran el OK por su parte de que todo estuviera preparado y funcionando. Lo siguiente fue preparar el mes de junio como mes de transición.

Lo primero comentarlo de forma oficial con colegas/clientes y plantear la nueva estructuración de productos / servicios. Quería paquetizar de alguna manera los servicios que estaba haciendo hasta ese momento, ya que facturaba por horas prácticamente todo. Ahora hay paquetes de mantenimiento, soporte, creación de máquinas, con unos precios, en principio, fijos. Transparencia, sobre todo. No ha sido fácil llegar a una estructura en la que yo me sintiera cómodo, que tuviera cierto sentido para los clientes, y que me ha llevado a tener largas conversaciones con mucha gente.

Lo siguiente, comunicarlo a los clientes. A los más antiguos les he mantenido sus paquetes de precios durante un año, así que hasta el 1 de julio de 2023, si no cambian nada, les cobraré «barato», con ciertas limitaciones.

Lo siguiente ha sido dedicar 2 días a preparar presupuestos muy personalizados para cada uno de ellos. Todo el mundo me ha dicho que sí, por lo que, aunque en estos primeros cambios, al paquetizar, voy a facturar menos, son clientes ya estables, continuados y a medio-largo plazo.

El resto, pues cambiar todos los gastos a la cuenta de la empresa, buscar una empresa que me ayudase con los temas más legales (términos y condiciones, contratos, RGPD/LOPD), por lo que tiré de gente que he ido conociendo en las WordCamp. En este caso hablé con NolegalTech, que son unas chicas muy majas, para una cosa, y con Legal Things para otras.

Y aquí estoy, una semana antes de hacer la primera tongada de facturación, explicando un poco cómo ha ido todo.

He de reconocer que dentro de lo que cabe, ha sido bastante rápido y fácil todo, porque sabía por dónde iban los tiros… que es lo que tiene tener ya experiencia con estos temas. Entre las cosas fáciles, que en muchos casos hacer el cambio de YO a ROBOTSTXT a nivel fiscal (o sea, cambiar las facturaciones) ha sido indoloro, sin tener que cambiar cuentas o servicios, y en otros sabía que tocaría mantener cosas en paralelo, como la plataforma de facturación que he de mantener las dos durante una temporada. Lo mismo con cuentas bancarias.

Gracias a todos los que habéis estado ahí aguantando mis chapas, sobre todo Jesús, David o Ana.

Deja un comentario