Redes de altura contra el fuel

El vertido del ‘Prestige’ está poniendo a prueba la capacidad de respuesta de las administraciones, pero también el ingenio de los afectados. El fuel, tan pronto se espesa al mezclarse con la arena y los organismos marinos y se hunde, como se disgrega, haciendo imposible el trabajo de los buques succionadores en alta mar.

La empresa Pescanova, que tiene su sede en Chapela, a pocos kilómetros de Vigo, y la cooperativa de armadores de esta ciudad, que agrupa fundamentalmente a las flotas de altura y gran altura, han puesto a trabajar a sus técnicos.

Su conclusión es que el hidrocarburo debe ser succionado en alta mar; cuando llega a la playa el mal está hecho. Así que la cooperativa ha encargado la confección de dos redes, una de cerco y otra de arrastre (dos artes de pesca diferentes) para reunir las manchas dispersas. Sólo entonces podrán ser aspiradas de forma eficaz por los barcos anticontaminación extranjeros que navegan desde hace días junto a la zona de hundimiento del ‘Prestige’, a unos 250 kilómetros de las islas Cíes. Hasta ahora su trabajo ha sido bastante discreto.

Pescanova lleva tres días probando su propia red de arrastre al bordo del ‘Robin M. Lee’, un arrastrero de 70 metros de eslora (los utilizados por la cooperativa viguesa no llegan a los 40 metros) que se dedica a la pesca del calamar en aguas de las Malvinas, en el Atlántico sur. Pero tanto unos como otros se han encontrado con el mismo problema: la red recoge el fuel, porque su malla es muy fina, pero no tanto como para impedir que el fluido vuelva a escaparse cuando el patrón de pesca intenta subir el arte.

Según explica el gerente adjunto de la cooperativa, José Antonio Suárez Llanos, Cardomar, la empresa que ha fabricado la red, va a cambiar hoy su copo (la parte final de la red, la más estrecha) por un “saco”, tupido, de arpillera resistente. A cambio, el arte sólo podrá recoger en cada lance la mitad de fuel que antes (tonelada y media).

La red de cerco están probándola a unas 50 millas de las islas Cíes un barco de la cooperativa y un remolcador. Si da resultado, tanto una red como otra, se fabricarán más. La cooperativa tiene un listado de barcos de altura en puerto, dispuestos para trabajar con ellas y ayudar, pese a que la marea negra sólo afecta a la flota de bajura. Toda la iniciativa ha sido sufragada por la propia asociación.

Mientras, el ‘Robin M. Lee’ se encuentra a 20 millas al suroeste de las Cíes, según explica Pescanova, y regresará esta noche al puerto de Chapela, donde se le equipará con una segunda red de malla mucho más fina. Saldrá de nuevo a alta mar mañana. La empresa, que se gastará en ese arte casi 150.000 euros, estudia también utilizar un segundo barco, además de transportar a bordo contenedores de gran capacidad para trasladar el maldito fuel a tierra.

Curiosamente, la primera empresa pesquera española, que cuenta con la mayor flota del mundo, será la principal ‘beneficiada’ de la escasez de pescado fresco estas Navidades. Como pasó con la crisis de las ‘vacas locas’, en sólo unos días se dispararán las ventas de pescado y marisco congelado, su principal producción.

En cualquier caso, el recurso a las redes no es exclusivo de Vigo. En Ferrol, A Coruña, Arousa y A Guarda (Pontevedra), pescadores y rederas están tejiendo sus propias artes para atrapar el escurridizo fuel.

El Mundo

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