Microrobots en las aulas

El Aula B-1 de la Escuela Técnica superior de Ingenieros Industriales de la Universidad de Valladolid ha registrado durante las últimas semanas de octubre un «llenazo» inusual en las actividades académicas complementarias. El motivo: la celebración de unas jornadas sobre Microbótica, es decir, la construcción de robots totalmente autónomos con un tamaño de entre sólo 10 y 20 centímetros.

Microrobots en las aulasLa iniciativa parte de la asociación de universitarios AMUVA, constituida desde hace sólo dos meses, pero que se anuncia activa y curiosa. Durante las dos semanas de duración de las jornadas han logrado congregar a alumnos de todas las Facultades, demostrando que, como afirman los organizadores, «cualquier persona con interés por este tema y con un poco de ingenio puede adquirir los conocimientos necesarios para construir microbots». La inversión mínima para conseguirlo «50 euros y mucho, mucho ingenio. Si tienes mucho ingenio, juguetes viejos o motores pequeños de utensilios que ya no sirven en casa y que puedes deshacerlos, con 50 euros puedes conseguir un microbot excelente. Si no tienes estos artilugios que destrozar, necesitarás gastarte algo más».

Pero el dinero no es todo el secreto del éxito. De hecho, el concurso nacional de Microbótica (Hispabot) del pasado año lo ganó un microbot que había costado 9.000 pesetas, compitiendo con un rival que había costado 300.000 pesetas. Ahora los estudiantes de AMUVA ponen sus miras en la próxima edición de Hispabot, en marzo de 2003, en la que pretenden irrumpir con fuerza. Para ello trabajan en la organización del primer concurso regional de Castilla y León , Robolid’03, que servirá de fase regional clasificatoria para Hispabot. «Ése es nuestro reto para consolidar la asociación y para lograr situarnos en un buen puesto dentro del panorama de la microbótica nacional en España», asegura Javier Martínez, miembro fundador de AMUVA.

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