¿De qué están hechas las telarañas?

Las arañas están presentes en todo el planeta, desde los desiertos más áridos y candentes hasta las regiones polares. Es bien conocida su capacidad de tejer telarañas, que usan para atrapar sus presas, hacer puertas para las madrigueras en el suelo, trasladarse ayudadas por el viento, hacer capullos con sus huevos, e incluso la utilizan para el cortejo; los machos de algunas especies presentan a las hembras moscas envueltas en telarañas. Otras especies, cazadoras submarinas, usan una telaraña para cubrirse con una burbuja de aire para poder respirar bajo el agua.

La tela de una araña está compuesta de proteínas. Una proteína es un compuesto bastante complejo de aminoácidos. A su vez, un aminoácido es una molécula grande compuesta por un grupo amino (nitrógeno e hidrógeno), y un grupo ácido llamado carboxilo (carbono, hidrógeno y oxígeno). Los aminoácidos forman las proteínas, que son como bloques con los que se construyen los seres vivos. El cuerpo humano, por ejemplo, está compuesto en un 20% de proteínas.

En el caso de las telarañas, los aminoácidos principales con la glicina y la alanina. La araña los produce por medio de unas glándulas llamadas «hilanderas» en la parte posterior de su abdómen. Estas glándulas unen las proteínas para crear una seda flexible y resistente. Cuando a esta seda
se añade una substancia pegajosa, el resultado es una trampa muy eficiente.

Las arañas no producen solamente un tipo de tela. En realidad fabrican siete tipos diferentes. Por lo general usan uno para envolver a sus presas una vez capturadas, otro para tejer un capullo para sus huevos, y cinco tipos para la construcción de las telarañas y otras estructuras, como el caso de las arañas subterráneas, que excavan un hoyo en el suelo y fabrican una trampa o puerta con tierra y seda. Cada tipo de hilo se produce en hilanderas diferentes, y está compuesto de proteínas diversas.

Una telaraña es asombrosa por más de una razón. Su estructura es muy eficiente, pero no es su única propiedad. El hilo de una araña puede llegar a ser cinco veces más resistente que un filamento de acero de igual grosor. Se ha sugerido incluso que si se tuviera un hilo de araña del grueso de un lápiz, podría llegar a detener un avión Boeing 747 en pleno vuelo. Además, el hilo de una araña se puede estirar hasta el 30 por ciento más de su largo original sin romperse.

Por todo esto podemos decir que la tela de una araña es uno de los materiales más resistentes que se conocen. Se han estado haciendo esfuerzos (hasta hora sin éxito) para crear materiales artificiales semejantes. La seda producida por una araña es un ejemplo asombroso de lo que la vida ha llegado a producir, y que la tecnología de materiales sintéticos aún no ha llegado a imitar.

Categorías Ciencia

Deja un comentario