WordCamp Granada 2019, el resumen

Si el año pasado la WordCamp Granada estaba en mi top 3 de mejores eventos, este año, la WordCamp Granada 2019, me he de quedar con muchas cosas, ya no sólo profesionales, sino personales.

Una vez más tomé la decisión de venirme una semana antes y quedarme en casa, que siempre ayuda la desconexión de Barcelona, la tranquilidad, poder dormir sin ruido y, al fin y al cabo, seguir trabajando pero a otro ritmo, pudiendo focalizar y desfocalizar según sea necesario.

WordCamp Granada 2019, el resumen

Y aprovechando esto, el martes me pasé por Closemarketing para ver a David y Sacra, y de paso a Jesús que se añadió a la fiesta. Desayuno, comentar la jugada, revisar presentaciones. Esas cosas que los organizadores hacen unos días antes del evento. Estos momentos molan mucho porque ayudan a conocer más a las personas que hay detrás del los eventos.

El jueves a mediodía se vinieron a compartir alojamiento Francesc y Nahuel, por lo que la fiesta había comenzado. Esa misma tarde teníamos Meetup Pre-WordCamp, lo que significaba ver a parte de la organización y voluntarios, algunos que no veía desde la última WordCamp, otros que no veía desde marzo, y otros desde el verano. Y es que una de las cosas buenas que tienen estas meetup previas es poder estar de pie, cambiando de sitio, charlando con unos y con otros y poniéndote al día. Y ya, si me pongo en plan esquisto, es la excusa perfecta para que al día siguiente sólo tengas que saludar brevemente y tener más tiempo para saludar a otros en profundidad el primer día de WordCamp. Eso sí, hay que recogerse pronto, que al día siguiente se suele madrugar.

Y así fue. El viernes por la mañana me fui hacia el Palacio de Congresos de Granada para echar una mano y hacer cuatro pruebas de audio de un teatrillo que teníamos al día siguiente, y preparar la presentación que esa tarde tenía en el Contributor Day. Comer (rápido) y de camino a ayudar con las camisetas y swag en general, para ir a la sala donde estaban las mesas de los distintos equipos.

Comenzaba el Contributor Day, y tenía una responsabilidad grande. Hacía unos meses que me habían pedido que diera una charla sobre cómo colaborar en la Comunidad WordPress. El planteamiento fue el de explicar un poco mi historia dentro de la comunidad, como alguien que, aunque es programador, no es muy programador del core de WordPress; en definitiva, cómo hacer cosas en la Comunidad enfocado más a los eventos, y fuera de ella, con pequeños proyectos que van relacionados. La presentación la hicimos desde la web de la Comunidad de WordPress Granada, gracias al plugin de Slides, y que está disponible en línea por si alguien quiere aprovechar algo. Quizá lo más interesante es el State of the Community en el que hice un pequeñísimo repaso de cómo es la Comunidad WordPress en España según las Meetup.

Posteriormente a la presentación han sido varias personas (Juanka, Rocío, David, Nilo, Rafa y otros tantos, a los que agradezco enormemente la transparencia) las que me han comentado que no les acabó de gustar algunas cosas de la presentación, principalmente porque está demasiada centrada en mi, como ya he comentado antes. Supongo que cuando planteamos el concepto la idea sonaba bien en nuestras cabezas, pero al llevarlo a la realidad no supe hacerlo correctamente. Sin duda he de trabajar en la forma en la que transmito algunos elementos de la comunidad. No va a ser fácil, pero prometo trabajar en ello.

Tras esto, se crearon muchísimas mesas de trabajo y la verdad es que fue todo un lujo volver a poder ayudar al equipo de #hosting y colaborar en varias sugerencias de algunos tickets que hay abiertos relacionados principalmente con el Site Health.

Al acabar el Contributor Day intenté hacer piña para subir hacia el Carmen de los Chapiteles, que sin duda es muy comparable al lugar donde estuvimos el año pasado y desde el que pudimos hacer unas fotos muy chulas sobre la Alhambra, que quedaba a nuestras espaldas.

El sábado por la mañana tocaba comenzar con fuerza. El equipo había preparado un vídeo presentación de todos los organizadores en los que se les situaba en sus funciones, y se hacía la coña de que no estaban, de que no habían llegado a la WordCamp. Así que Ángel se subió al escenario a las 9 de la mañana para indicar que «había algunos problemillas» y con un gesto me acercaba al escenario donde, con el micro abierto, hablábamos sobre cuándo había sido la última vez que habíamos visto al equipo (obviamente, la noche anterior en la cena). Así que como no estaban, subía al backstage del escenario, llamaba a David para preguntarle dónde estaban y decirles que vinieran de Camino a la WordCamp, y se lanzaba el vídeo.

A partir de ahí, la verdad es que me pasé parte de la primera hora ayudando al equipo como cualquier otro voluntario (bastante autónomo), saludando a otros asistentes y amigos que iban llegando, y la verdad es que entrando poco o nada en las ponencias. Sin duda si he de recordar esta WordCamp es por la cantidad de horas de pasilleo que he hecho.

Aunque he de reconocer que fui a ver dos de ellas. La primera la de Juanma, que hablaba de wp-config y me pidió que fuera para ver qué tal. Sin duda creo que en base a su charla y a WP-Config.pro se pueden explicar algunos trucos muy interesantes de configuración de WordPress que son más desconocidos de lo que pensaba.

La otra charla a la que fui (porque era de obligado cumplimiento, no me lo hubiera podido perdonar) fue a la de Nilo que hablaba del pasado de WordPress, enseñándonos las tripas de un b2 (o Cafeblog), la semilla de la creación de lo que hoy es WordPress, sobre todo con el humor y curiosidades que sólo alguien como él puede transmitir. Sólo digo que se trajo una torre de su casa con un Windows 2000 instalado.

Además, Nilo ha publicado ya una galería de fotografías muy chula en la que se ve parte de esa esencia de las WordCamp, y sobre todo de las personas que asisten a ellas.

Al acabar la WordCamp conseguí que nos acabásemos juntando unas 12 personas en un bar para tomar algo antes de ir al After-Party. Como siempre estos momentos son los que después crean ese punto de guardado en la memoria, ese «la WordCamp en la que en la cena nos comenzamos a reír de nosequé». Pues en este caso, esta cena fue probablemente uno de esos momentos que me harán recordar la WordCamp Granada 2019.

En el After-Party tuvimos una fuente de chocolate, a la que hasta casi la 1 de la madrugada no le hinqué el pico cuando aparecieron nubes y gofres. Pero sin duda es otro de esos momentos en los que comentar la jugada, charlar de cosas que poco tienen que ver con las WordCamp, y aprovechar una conversación con José Luís para ponerse al día de lo que se mueve por otros lugares.

A las 2 de camino de vuelta a casa porque, por la mañana tenía que madrugar un poco para tomar el autobús a primera hora y llegar a tiempo al Turismo en Comunidad, un momento de los que más disfruté el año pasado y que sabía que este no iba a decepcionar.

Al final, entre los que llegaron a tiempo y los más rezagados nos juntamos unas 40 personas que gracias a Ángel pudimos disfrutar de otra ruta turística que pienso repetir lo antes posible con muchísima más calma y con más detalle. Una ruta por la Alhambra (sin entrar en la zona de pago) y que deja unos lugares, unas vistas y unos momentos imposibles de olvidar. Me tocó con un grupo increíble que nos permitió hacer un hilo por todos los puntos del recorrido.

Por el camino pudimos tener momentos bastante entretenidos y que te dejan con la boca abierta cuando paseas por allí.

Y con un momento muy chulo…

Esta semana todavía aprovecharé el viaje para estar con familia, amigos y reencontrarme con David, Sacra y Jesús para cerrar este Caminando a la WordCamp.

Y me gustaría acabar con un momento de reflexión personal. A principios de este año, si no recuerdo mal y si no es del pasado, en Las Palmas se planteó hacer un concurso en el que tenía que aparecer una frase para la camiseta. En aquel momento mandé la frase de WordPress es código, WordCamp son personas que posteriormente de ha usado en Pontevedra y en otros momentos. Pues pensando en esa frase quiero hacer hincapié en que de esta WordCamp me llevo un círculo de confianza más amplio que comenzó con David en el viaje de vuelta de la WordCamp de Sevilla del año pasado en el que pasamos horas, sin voz, charlando de todo un poco en el coche; que se amplió con Jesús y Ángel en la WordCamp Granada pasada con largas conversaciones en la ruta turística y que este año incorpora a Sacra, también con conversaciones tanto de WordPress como de la vida en general. Sin duda, sin vosotros no sólo las WordCamp serían muy distintas sino tener una excusa más para bajar a Granada y poder compartir momentos con las personas que hacen grande a la Comunidad.

1 comentario en “WordCamp Granada 2019, el resumen”

  1. ¡Qué bonitas fotos y qué recuerdos más chulos!

    El de los churros en la esplanada de la Alhambra ¡to much! Qué hilo tan molón en twitter con la gink_ana organizada y propuesta por Ángel.

    De 350 asistentes creo que me he quedado con 10 nombres pero el «del Francesc» me impresionó, el sábado en el after y el miércoles (me lo topé) de nuevo en Madrid ¡¡qué risas!!

    Como para no ir a la WCBna y la WCEU … Zaragoza, Madrid, Irún, Oporto, Pontevedra y Barcelona son mi plan estratégico para el 2020. Y Graná si Dios quiere también. Luego haré un cura de desintoxicación pero que me quiten lo bailau 🙂

    Un abrazo campeón!! Y sigue con esa energía y pasión por lo que haces.

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