Richard Stallman: «La propiedad de software es un robo»

Lluís Amiguet entrevista en La Vanguardia a Richard Stallman, fundador del Movimiento del Software Libre y creador del programa GNU, que dio origen al GNU-Linux System y sus variantes, que es hoy la obra de muchos programadores conjurados por la libertad.

A continuación, se reproduce ínetrgo la entrevista publicada en LaVanguardia.es:

-En 1971 yo era un programador feliz en el Centro de Inteligencia Artificial del MIT. Sin sistema operativo, un ordenador no sirve para nada, así que nos parecía estupendo que cualquiera viniera al laboratorio y nos copiara el sistema operativo. Si luego modificaba el programa a su gusto, perfecto. Si pasaba copias a los amigos, pues mejor. Era exactamente igual que cuando mi abuela dejaba a sus vecinas su receta del pudding.

–Eran otros tiempos…

–Uno tras uno mis compañeros acabaron trabajando para empresas y vendedores de software. Pronto nuestro sistema operativo se quedó obsoleto y los nuevos ya no sólo costaban dinero, además estaban sujetos a los “derechos de autor” de los programas. ¡Absurdo! Los programas los escribimos todos usándolos cada día del mismo modo que la lengua inglesa o española la construimos cada día al hablarla millones de personas.

–Pero el autor tiene sus derechos…

–…Espere. De pronto compartir el lenguaje informático con la gente no sólo estaba prohibido… ¡Era un crimen! Igual que las fotocopias sin permiso eran un delito en la Unión Soviética que, por cierto, se hundió por eso.

–¿Y usted siguió trabajando allí?

–Sí, pero un día quise regular la impresora de mi ordenador y llamé a los fabricantes para que me dieran los códigos… ¡y se negaron!

–¿Esperaba que le ayudaran gratis?

–¡Demonios! Ese día me di cuenta de que nuestra libertad de pensamiento y circulación de ideas y conocimiento –nuestro progreso, en suma– estaba amenazada. Como yo era experto en sistemas operativos, me juré que diseñaría uno libre y gratuito que fuera mejor que cualquiera de pago: así nació en 1984 el programa GNU que dio origen al GNU-Linux System y sus variantes, que es hoy la obra de muchos programadores conjurados por la libertad.

–¡La pesadilla de Bill Gates!

–Hemos conseguido que sea hoy el sistema operativo de 20 millones de usuarios, entre ellos muchísimas instituciones y administraciones que jamás pondrán barreras al conocimiento ni pagarán por ese software.

–¿Por eso Bill Gates anunció anteayer que revelaría el código de Windows?

–Eso es irrelevante. AT&T hizo lo mismo en su día con Unix. Gates quiere que ese anuncio parezca importante pero no lo es. En realidad se da cuenta de que los partidarios de la libertad ganamos terreno y está aflojando las cadenas. Eso es todo.

–¿Qué quiere decir software libre?

–Las cuatro libertades. La 0 es la de usar el programa. La 1 la de estudiarlo y adaptarlo a tus necesidades. La 2 es la de ayudar al prójimo a usarlo regalándole copias del programa y la 3 es la de participar en crear la lengua universal del ciberespacio publicando una versión mejorada y, por supuesto, gratuita del programa en beneficio de todos.

–¿Y nadie cobra?

–No. Gana la humanidad. La alternativa que receta el gran capital y las grandes corporaciones es el software de pago y propietario. Y vuelvo a las recetas de cocina: si no hubieran circulado libremente en España, ahora no tendrían ustedes un arte de la cocina común. Imagínese que por copiar una receta de cocina le metieran en la cárcel. Sería un escándalo, pero es exactamente lo que han hecho con los programas de ordenador.

–Pero si no hay patentes, si no hay premio para el innovador y no se protegen sus derechos, ¿quién se molesta en innovar?

–¡¡¡¡Eso es falso!!!! Esta teoría es falsa.

–Bueno, bueno… no se enfade.

–Si fuera cierta esa teoría, significaría que en la vida los humanos no hacemos nada nunca si no es a cambio de un beneficio económico inmediato…

–¿Y no es así?

–No sea burro: ¡pues claro que no es así! Lo que pasa es que algunos economistas miopes y las grandes empresas quieren que creamos que en la vida los humanos sólo nos movemos por el provecho económico, porque eso es exactamente lo que hacen ellos y si todos pensamos que eso es lo normal, aceptaremos su brutal egoísmo como algo natural e incluso necesario.

–Pero sin beneficios, no hay economía.

–Eso es lo que quieren hacernos creer. Así, si un petrolero se hunde porque no llevaba elementos de seguridad, resulta que es normal porque la empresa buscaba su legítimo beneficio y los demás debemos aguantarnos.

–Todo tiene su equilibrio.

–Una prueba empírica de que los humanos no sólo nos movemos por provecho personal económico somos nosotros: el movimiento por el software libre. Nosotros creemos en la cooperación libre entre personas porque sí, por el progreso de la humanidad. Y sin necesidad de obtener beneficio.

–Pero las patentes permitieron el despegue del capitalismo en Inglaterra…

–¿Y GNU-Linux? ¿Acaso no es un progreso? ¿Acaso no hemos colaborado cientos de programadores sin esperar nada a cambio, por el placer de cooperar en conseguir un sistema operativo libre y gratuito que ya utilizan 20 millones de usuarios y que supera a los programas de pago en eficacia y seguridad? ¿Es que nosotros no somos humanos?

–¿E innovan ustedes sin cobrar?

–Sí, y tenemos de todo: procesadores de texto, programas de imagen, multimedia, hojas de cálculo y GN- Linux… Todo libre y gratuito. El egoísmo no mueve la historia; la cooperación, sí.

–¿Y a usted qué le mueve?

–Yo creo que al mundo lo hacen girar muchas más cosas que el dinero y llevo más de 20 años demostrándolo con mi propia vida.

La Vanguardia

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