Aprender a dar masajes sensuales

Los que me conocéis un poco sabéis que me gusta hacer I+D en mi perfil profesional, y de tanto en tanto también en mi perfil personal. Y es que, como bien se dice por ahí, el saber no ocupa lugar (sólo consume neuronas).

Así que, tras conocer a parte del equipo de Shiva un poco de rebote, me puse a fisgar en su web sobre lo que hacían. Y entre estas cosas que hacían me atrajo una en concreto: aprender a dar masajes. La verdad es que me gusta dar masajes (aunque en general es mi espalda la que los necesita más) pero nunca me había planteado “estudiar” nada con respecto al tema; así que aprovechando la circunstancia, que conocía a parte del equipo que lleva el local y tras la insistencia de parte del mismo me he lanzado a la piscina (como mínimo, la experiencia que me iba a llevar).

He de reconocer que al principio no las tenía todas conmigo… supongo que el hecho a que se dediquen principalmente a dar masajes eróticos (tal y como brinda su eslogan) era como un poco… raro para mi. Pero bueno, al fin y al cabo mi curiosidad me pudo y me lancé. Mi objetivo principal era saber si lo poco que hacía lo hacía bien y si aprendía algo, mejor que mejor.

Así que ahí me he plantado, con dos horas por delante. Normalmente cuando vas a darte un masaje te tumban en una camilla y te dejas hacer. En general los masajes que se suelen hacer son muy de descargar la espalda, un poco de piernas y ya está, pero aquí era todo bastante distinto. Lo primero no había camilla, era un tatami en el suelo. La sala era muy estilo hindú, un espejo, con velas y una luz tenue que la verdad es que incitaba mucho al relax, además de una musiquilla de fondo muy tranquila. Lo siguiente, Olga, la masajista con la que iba a pasar esas dos horas. Algo me dice que si no hubiera sido ella con la que he hecho el curso hubiera sido todo muy distinto (quizá a peor) porque tras hablar un poco, presentarnos y eso había buen feeling, de esos puntos en común que generan una confianza desde un primer momento.

Tras las presentaciones, hablar, conceptos, movimientos básicos… como decía antes, aunque me gusta dar masajes mi “nivel” es nulo, simplemente me dejo llevar, así que ponerte en la cabeza unos conceptos básicos y contrastar lo que ya haces con lo que no sabes ha sido principalmente lo que la cabeza me decía hacer. El curso de por sí es bastante interactivo. Primero masajes a ti mismo para probar técnicas, luego te tumbas tú y te dejas hacer para sentir, notar la presión y aprovechar mirando de reojo en el espejo para comprobar los movimientos. La verdad es que aunque había estado en algún spa recibiendo masajes no me había planteado la forma en la que se dan, movimientos de manos ni las “series” correspondientes. Supongo que cuando vas a un spa tu cabeza está… no está. Claro, esto era totalmente distinto, estabas pendiente de todo para asimilar la mayor cantidad de información posible.

Comenzar los masajes por los pies, luego piernas y luego espalda, de abajo a arriba… como decía antes, siempre me había planteado que los masajes se empiezan por la espalda, pero tras las explicaciones pertinentes ahora entiendo un poco todo mejor. Pero no sólo esto. Este curso (como los chafarderos habréis podido ver) tiene su parte de masaje erótico, lo que significa que a parte de explicarte cómo dar un masaje “normal” también explican la parte más “erógena” del asunto (y que conste que erótico no significa sexual o porno, que ya me veo las mentes calenturientas). Una situación un poco peculiar estar tirado en un tatami con una desconocida hablando de estos temas con total normalidad; además, por algunas anécdotas que me explicaba, parece que muchas parejas van para mejorar su relación, y las diferencias entre parejas “nuevas” y parejas que llevan más años.

En fin, como decía una experiencia bastante peculiar, que al final casi podría decir que se me ha hecho corta (las dos horas han pasado muy rápidas) y de la que me quedo con muchas cosas en la cabeza… ahora la cuestión es poner en práctica todo o parte de lo aprendido hoy. Sin duda tanto el curso, como supongo que los masajes en sí, bastante recomendable.

Por cierto, para los que quieran ver un poco de qué van estos masajes, en la web tienen un vídeo en el que se explica (bueno, se ve) un poco el tema…

5 comentarios en “Aprender a dar masajes sensuales”

  1. Hombre Javier.. chafardeando (jajaj) he visto el video y… me gustaría saber cuantos hombres se relajan verdaderamente cuando te ponen boca arriba… que locura! jajaj
    Saludos!

  2. Hola Javier.

    Este masaje que explicas parece muy relajante y excitante a la vez. No estaría nada mal probarlo. Mañana voy a investigar más en su web, y quizás, si me convencen, me paso pòr allí a dejarme llevar……..

    Gracias por tus comentarios.

  3. hola javier , en verdad, me intereso mucho el video, y quisiera aprender, como puedo aprender?

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