El pasado jueves tuve la oportunidad de participar en el Campus Connect que se hizo en la Escola Pia de Mataró con Josep Morán.
No es (y supongo que no será) la primera vez que hago una charla sobre WordPress. En realidad ya hablé un poco de este asunto sobre la formación con WordPress en las aulas y la curva de aprendizaje que tiene.




Gente técnica
Una de las grandes diferencias con otras ocasiones es que estos alumnos son gente de un Ciclo Formativo de Grado Medio/Superior de Informática, lo que significa que saben de WordPress porque es la herramienta que usan en el día a día. Quizá no la conocen en profundidad, pero no hay que explicarles qué es una entrada o una página.
Esto es una ventaja en cuanto a no tener que plantear un setup y explicar en este sentido, aunque sí lo que tuvo que hacer Josep el día anterior: explicar qué es la Comunidad WordPress y todo lo que hay detrás del proyecto desde el punto de vista del código abierto y la contribución al proyecto.
Estos alumnos son los que deberían plantearse trabajar con WordPress y dedicar un poco de su tiempo a devolverlo al código abierto, sobre todo en la parte técnica que es donde siempre hacen falta más manos.
Un plugin, improvisado, 100% IA
Aunque llevaba un plan B, estuve explicando durante unos 20 minutos un poco en general cosas de IA, de cómo está cambiando todo, y cuando llevábamos un rato, pedí que hiciéramos un plugin, desde cero, de lo que ellos quisieran.
Entre las propuestas (salieron 3) hubo una que afectaba al editor, algo a lo que no me iba a meter, y otra de hacer como un sistema de finanzas personal, que tampoco creo que fuera la herramienta correcta.
Los troll (con todo el cariño) de la clase sugirieron hacer un plugin «para controlar lo que se pesca». Y lo que ellos no sabían es que algo así era el ejemplo perfecto para convertirlo en plugin.
Así que pedí a los profes un rotulador para la pizarra e hicimos una definición muy simple del plugin, de sus funcionalidades básicas.
Claude Code por CLI
Llevaba ya un GitHub montado, público, y un sitio web en el servidor para poder acceder… estaba todo el repo listo, excepto que estaba vacío.
Preguntamos un poco a Claude (Chat) qué haría, y tras varios comandos se puso en marcha. 22 fases para desarrollar un plugin. Al final, le dije que hiciera las 10 primeras que parecían que daría algo de resultado.
Pasados 20 minutos, que se aprovecharon para «conversar» (entre comillas, porque no es que hablasen mucho) teníamos un plugin casi funcional. Había un error con la creación de tablas que solventé con un prompt, y ya estaba.
Lecciones aprendidas
Si a los de marketing hay que enseñarles a publicar más con WordPress y menos con Instagram, a los técnicos deberían enseñarles no sólo cómo se usa WordPress, sino la filosofía base de cómo funcionan sus funciones y las tripas.
Quizá ir a montar un plugin no era la mejor idea, pero la lección iba más a cómo enfocarse en el uso de la IA, porque es algo que no tienen por la mano. Por ejemplo, la mayoría no conocía NotebookLM.
Creo que la sesión fue bien, pero no sé si 2 horas es el tiempo correcto, y tampoco sé si hacer algo práctico en lo que una IA hace casi todo es lo mejor… quizá montar un plugin básico de «hola mundo» con asistencia de la IA es mejor, e ir construyendo poco a poco.
Si tengo claro cómo enfocar las charlas a los de marketing, pensaba que a los técnicos me sería más sencillo, pero casi me plantea muchas más dudas.






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